En la pascua florida de 1565, Fray Pablo de Acevedo celebró una misa en lo que parecía una gran ciudad en ruinas; al terminar el oficio, el gobernador Francisco de Ibarra convocó a sus oficiales para decidir si continuaban la penosa expedición hacia Nuevo México o retrocedían para conseguir víveres y herrajes. Los datos anteriores están descritos en el informe que uno de los expedicionarios, Baltasar de Obregón, envió a Felipe II en 1584. De lo informado por los indios que merodeaban en los alrededores, los españoles entendieron que el lugar estaba deshabitado desde hacia mucho tiempo y que ignoraban quiénes lo habían construido, aunque quizá hubiera sido gente que vivía muy al norte. Aquel conjunto de edificios con varios pisos recibió el nombre de Paquimé, voz de origen zuñi que significa «casas grandes».
CASAS GRANDES
10, 027 habitantes, 1,480msnm
El pueblo de Casas Grandes recibe su nombre debido a la cercanía que
guarda con la zona arqueológica de Paquimé. Los franciscanos se
establecieron con una conversión de indios janos y sumas en el año
de 1661 nombrando al lugar San Antonio de las Casas Grandes.
Actualmente es cabecera del municipio del mismo nombre y resulta un ameno paseo
visitar el río cubierto de álamos, la plaza principal y la iglesia
parroquial.

Zona arqueológica ubicada a 363 kilómetros de Chihuahua
y a 282 de Ciudad Juárez, extendiéndose sobre unas 50
hectáreas, que no han sido exploradas en su totalidad. Al observar los
edificios de varios pisos o sus recintos ceremoniales, las grandes y funcionales
redes hidráulicas, así como sus plazas, se concluye que Paquimé
fue una ciudad urbanizada y construida por un pueblo culturalmente desarrollado.
Los arqueólogos e historiadores que se han ocupado de su estudio establecen
semejanzas entre la cerámica de Paquimé y las culturas anasazi,
mogollón y hohokan del suroeste de Estados Unidos. En Janos, Galeana,
Namiquipa y Villa Ahumada también hay vestigios de la cultura Paquimé,
y se han encontrado elementos inconfundibles de las culturas mesoamericanas,
fechados entre los años 350 y 1200.
La cultura Paquimé se ha dividido en tres etapas: el viejo -del año
700 al 900-, el medio -de 900 a 1060-, y el tardío del -1060 al 1 200-,
en el que ocurrió el mayor florecimiento. Posteriormente vino una etapa
de decadencia hasta su desaparición en 1340, cuando Casas Grandes fue
quemada y abandonada. Los muros son de tierra arcillosa levantados con el sistema
de vaciado y los pisos fueron hechos de estuco. En los ángulos de las
habitaciones localizaron entierros humanos en posición fetal o flexionada,
con ofrendas en ollas de barro, adornos y telas de fibra y algodón. También
se hallaron hornos cónicos para obtener mezcal mediante la quema de cepas
de maguey.
La Unidad Dos se
integra en cinco estructuras para ceremonias. La mayor tiene forma de cruz y
mide 15 metros de largo; quizá tuvo alguna función calendárica,
pues está orientada astronómicamente según los puntos cardinales.
Lo más relevante de la Unidad
Tres es el juego de pelota, con un parecido notable a los que se
conservan de la cultura tolteca. Aquí mismo se descubrieron pectorales
formados por cascabeles en forma de tortuga, hechos con la técnica de
la cera perdida.
El llamado Montículo de las Ofrendas está en la Unidad
Cinco, donde se descubrió un altar de piedra roja y algunos
collares de huesos humanos.

La Unidad Siete
es una serie de cuartos convergentes a una habitación que tiene pequeños
cubículos adosados en el muro sur; los restos de guacamayas desenterrados
allí sugieren un criadero de esas aves, muy apreciadas por sus plumas.
Las demás unidades tienen restos de muros con ventanas-puertas en forma
de T. También existe una plataforma ondulada que incluye una cabeza de
serpiente: quizá sea la presencia del culto Quetzalcóatl en esta
cultura norteña.
Es notable el sistema de cañerías que penetran en las habitaciones
para surtir y desalojar agua, así como los fragmentos de vigas y maderos
que sostenían los pisos superiores de estos edificios, dentro de los
que había conchas, cuentas dé turquesa, objetos de cobre, figuras
talladas en piedra serpentina, textiles de algodón y maguey, panes de
sal, fragmentos de trabajo en cuarzo, pipas y objetos de barro de formas fálicas.
Los primeros trabajos importantes de arqueología fueron realizados en
la década de 1960 por Carlos Di Peso y al inicio de los años noventa
se efectuaron más excavaciones y diversos trabajos de consolidación
en toda la zona a cargo de un grupo encabezado por Beatriz Braniff.
MUSEO DE
LAS CULTURAS DEL NORTE
Zona Arqueológica de Paquimé Martes a Domingo de 9:00
a 17:00 horas
Anexo a la zona arqueológica de Paquimé y bajo la protección
del Instituto Nacional de Antropología e Historia, se creó este
magnífico museo en cuyas salas se exhiben objetos pertenecientes a las
culturas prehispánicas del norte de México: básicamente
elementos de la cultura Paquimé.
Se muestra gráficamente la evolución histórica de estos
pueblos a través de un guión escrito que se apoya con maquetas
gráficas, fotografías y videos. El área fue declarada por
la UNESCO «Patrimonio Cultural de la Humanidad». El edificio que
alberga el museo es en sí mismo un buen ejemplo de la arquitectura que
guarda armonía con el entorno.

A 23 kilómetros al suroeste de Casas Grandes se encuentra Colonia Juárez,
que es una aldea típica mormona con un sello arquitectónico evidentemente
norteamericano. Entre sus muchas huertas frutales destaca la magnífica
construcción de la Academia Juárez, edificada en 1904, y que ha
influido en la Educación Superior del estado de Chihuahua y su monumental
templo construido en mármol blanco.
15 kilómetros al sur de la colonia Juárez se llega a lo que fuera
el casco de la Hacienda de San Diego. La construcción
del edificio es de adobe con la fachada de cantera, resaltando sus tres arcos
de medio punto que rematan en un frontón enmarcando el monograma
de don Luis Terrazas, que fue quien adquirió esta hacienda en
1874 y luego mandó construir la casa. Fue una hacienda básicamente
ganadera, y durante la Revolución la usó como alojamiento y cuartel
general don Francisco I. Madero después del combate del 6 de marzo de
1911 en que fue derrotado y resultó herido de un brazo.

Este lugar está a 35 kilómetros de Casas Grandes hacia la colonia
Madero, es interesante por el paisaje que lo enmarca y los restos arqueológicos
que guarda: elementos de la cultura mogollón, hohokan y quizá
alguna remembranza de la cultura anazasi. Lo que hace más atractivo el
sitio son sus pinturas rupestres que dan el nombre al lugar: figuras humanas
y rasgos abstractos, así como escenas de cacería.

NUEVO CASAS
GRANDES
54,226 habitantes, 1,460 msnm
A una distancia aproximada de 300 kilómetros hacia el noroeste de Ciudad
Juárez y Chihuahua se ubica la población de Nuevo Casas Grandes
en medio de amplias llanuras. Es una ciudad joven surgida en derredor a la estación
del ferrocarril que se tendió en esa región a principios del siglo
XX.
Interesante su catedral; su estación de ferrocarril que originalmente
fue un cuartel y el templo mormón construido en el siglo XIX. Sobre el
río se han construido dos lagos artificiales; fueron hechos por los mormones
en 1886 para almacenar el agua e impulsar el regadío en sus colonias.
Aún hoysiguencumpliendo esta función para los alrededores de Nuevo
Casas Grandes.
COLONIA
DUBLAN
En el año de 1886 se inició la colonización de mormones
en Chihuahua con las comunidades de Colonia Juárez y Colonia Pacheco,
integradas con 96 y 28 individuos. Al año siguiente se establecieron
Colonia Dublán y Chihuichupa, más otras dos en Sonora. Fueron
un total de 1,500 personas.
Aún subsisten de manera floreciente las colonias Juárez y Dublán,
esta última ya casi está integrada a la población de Nuevo
Casas Grandes. Estos colonos se han proyectado por su actividad económica,
básicamente la fruticultura y la ganadería.
EL
CAPULÍN Y OTROS CAMPOS MENONITAS
Uno de los atractivos interesantes de Nuevo Casas Grandes es cono-cer los campos
menonitas de la región, como es el caso de El Capulín. Observar
su organización y sobre todo la conservación de sus tradiciones
y costumbres resulta de interés para el visitante.

LAGUNA
RODOLFO FIERRO
A unos kilómetros de Casas Grandes, por la carretera que nos lleva a
Galeana, se localiza la laguna Rodolfo Fierro, donde se practica la pesca y
el esquí acuático. Esta laguna fue construida por los mormones
en 1885 quienes al verse en la necesidad de distribuir el agua del río
Casas Grandes para su siembra, desviaron la corriente por un pequeño
cauce para almacenarla.
Esta laguna distribuye el precioso líquido a Nuevo Casas Grandes, Casas
Grandes, Colonias Dublán e Hidalgo.

A 10 Kilómetros de la Hacienda de San Diego está el pueblo de
Juan de Mata Ortiz. Lord Fred Pearson, un banquero británico
estableció aquí el aserradero más grande del mundo. El
nombre de Mata Ortiz se le dio en 1925 en recuerdo del militar que luchó
contra los capitancillos apaches y tendió una celada a estos indios en
Casas Grandes. Derrotado por los mismos apaches fue quemado vivo en el Puerto
del Chocolate, cercano a Galeana.
Actualmente esta población es un ce